Retos para Juan Valdez

Publicado en por Convenio FEDERACAFE- Comunidad Madrid - H+D

De una forma, que todos los colombianos lo entendieron por lo que ello significa, el presidente Santos resumió en una sencilla frase su visión de lo rural al afirmar: "Vamos a defender al campesino colombiano (...) para hacer de cada campesino un próspero Juan Valdez".

Nadie dudaría, menos en estos días en que se celebran los 50 años del personaje, de que él representa mucho de lo que se quisiera para los habitantes de la Colombia agrícola. No sólo por lo que corresponde a la actividad productiva en sí, sino por lo que concierne al entorno en que vive el productor tradicional.

En el Eje Cafetero, los indicadores sociales, la infraestructura, el saneamiento básico, la cobertura en educación y los servicios de salud se encuentran bastante mejor que en el resto del territorio nacional. Esto se debe, en gran medida, a lo mucho que las instituciones cafeteras han significado para el habitante de aquellas regiones, que han tenido en el café la base de su desarrollo.

Seguramente, han surgido distorsiones y, como siempre ocurre, los más favorecidos han sido también quienes más se han beneficiado de los instrumentos de la política cafetera. No obstante, y a pesar de las inequidades que se hayan podido presentar en el sector, este progresó, y ha señalado el camino de cómo se puede llevar a cabo un exitoso modelo de desarrollo rural.

El reto para Juan Valdez, y para todo lo que aquello significa en materia de institucionalidad, es contribuir a la construcción de esa prosperidad en el nuevo país cafetero, donde todas las tareas están por hacer. Y es que, aunque tal vez pase desapercibido para el común de los colombianos, incluso para muchas personas usualmente informadas, es importante tener en cuenta que este se ha venido transformando, en lo geográfico, en los mercados, en su estructura demográfica y en los retos que debe afrontar.

Departamentos como Huila, Cauca, Nariño, Cesar y Magdalena son los nuevos motores de desarrollo de este sector. En ellos se están produciendo importantes volúmenes, que hoy representan cerca del 30 por ciento de la producción, pero, más importante aún, allí están los cafetales más jóvenes, gran parte de los llamados cafés especiales y el mayor potencial de crecimiento.

Precisamente, es en los diferenciados y con agregación de valor, donde se encuentran las posibilidades de éxito para la caficultura colombiana. Son los de Nariño y Huila, y de lugares como Meta y Casanare los que se han estado ganando, de manera sistemática, los premios de calidad y excelencia, que entidades nacionales y extranjeras han venido otorgando.

Los retos en este nuevo 'eje cafetero' son, sin embargo, inmensos, pues además de los propios del cultivo, como el clima, los precios y los aspectos sanitarios, enfrenta un entorno de pobreza y subdesarrollo, que plantea a Juan Valdez, y a todo lo que él representa, el desafío de repetir -sin los recursos de antaño- la historia de éxito del Eje Cafetero tradicional. Hay carencias de vías, de puestos de salud, de escuelas, y ni los recursos financieros son los mismos ni el grano tiene el peso específico que tenía y que justificaba tratamientos tan especiales.

En buena hora, el presidente Santos dio el espaldarazo a las instituciones y a las políticas que desarrollan los cafeteros. Es el momento para la Federación de mostrar que está a la altura de las circunstancias.

Es tiempo también de que los beneficiarios habituales de gran parte de las políticas entiendan que ya es mucho lo que han recibido y que los esfuerzos se dirijan a los más necesitados. En las zonas tradicionales, por lo demás, lo urgente es renovar los sembrados envejecidos y vulnerables a los problemas sanitarios, y reorientar la producción hacia cafés diferenciados y con valor agregado, pues sólo así, ese inmenso grupo de pequeños cultivadores que caracteriza al sector, encontrará en esta actividad una oportunidad de vida para ellos y para sus hijos.

El cafetero ha demostrado ser un modelo de desarrollo rural exitoso, y ahora tiene el reto de probar que, aun en condiciones más exigentes, puede ser factor determinante para repetir, en alguna medida, la historia en esas zonas que conforman el nuevo país cafetero.

Fuente: http://www.portafolio.com.co/opinion/editorial/editorial-retos-para-juan-valdez_7898566-3

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hernando 09/10/2010 19:21


seamos serios. Lo que propuso el Presidenter SANTOS fue que para ayudar a los caficultores les iba a duplicar la CONTRIBUCION {LEASE ijmpuesto}, al FONDO DEL CAFE. Esto para poder pagar las
INMENSAS perdidas de las tiendas JUAN valdes. Ese es el abrazo del oso.Esperemos que el CONGRESO no trague entero y pare este DESAFUERO. saludos